El mundo se acercaba el sábado a las 400.000 muertes por la pandemia de coronavirus que avanza de manera acelerada en América Latina, mientras los países productores de petróleo acordaron prorrogar el recorte de producción para reanimar los precios del crudo colapsados por las medidas de confinamiento.

En Brasil, el tercer país con más muertes por el virus en el mundo (más de 35.000), el presidente Jair Bolsonaro amenazó con retirar a su país de la OMS por «prejuicio ideológico», siguiendo el ejemplo de Estados Unidos.

Bolsonaro está entre los que argumentan que es mayor el daño económico por el confinamiento que por el virus, en momentos en que la industria petrolera ha sido particularmente golpeada.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus aliados decidieron el sábado prolongar los actuales recortes de producción durante el mes de julio, con el objeto de estimular los precios del petróleo, luego de que fueran duramente golpeados por la caída de la demanda durante el confinamiento.

Desde África a Estados Unidos, pasando por Europa y Asia, los gobiernos procuran revivir sus economías devastadas por semanas de restricciones para contener el avance del virus que ha contagiado a más de 6,8 millones de personas y provocado la muerte de más de 397.000 en el mundo desde que surgió en China a fines de diciembre.

Las naciones europeas, que están entre las más afectadas, han empezado a reactivar sus economías y reabrir fronteras ante la desaceleración de las tasas de infección, mientras América Latina, especialmente Brasil, es desde hace un par de semanas epicentro del nuevo coronavirus.

Mientras, el hallazgo de un tratamiento para curar el virus parece aún muy lejano.

– Sin sesgo ideológico –

A la fecha, América Latina suma más de 1,2 millones de casos y supera los 62.000 muertos, más de la mitad de ellos en Brasil, donde Bolsonaro rechazó aplicar medidas de confinamiento a nivel nacional y enfrentó a los gobernadores y alcaldes que las adoptaron.

Bolsonaro amenazó el viernes con retirar a su país de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la cual suspendió las pruebas clínicas con la droga hidroxicloroquina, que él ha defendido.

«Estados Unidos se retiró de la OMS, y estamos estudiando eso en el futuro. O la OMS trabaja sin sesgo ideológico o nos vamos también», dijo el mandatario ultraderechista.

Brasil (con 211 millones de habitantes) ha acumulado 645.000 casos diagnosticados.

Autoridades regionales de salud brasileñas acusaron el sábado al gobierno de «invisibilizar» a los muertos por covid-19, después de que un secretario designado por el Ministerio de la Salud cuestionara el conteo de decesos por la pandemia. Y el último conteo oficial contenía solo los casos registrados en 24 horas y ya no el acumulado.

México (127 millones de habitantes), registraba hasta el viernes 13.170 muertes y 110.026 contagios; en un pico de propagación y mortalidad que no impidió al gobierno iniciar la reapertura económica y social.

Perú, en tanto, con 32 millones de habitantes está segundo en la región en casos (191.758) y tercero en decesos (5.302), con un sistema sanitario al borde del colapso y seria escasez de oxígeno para pacientes graves.

– Trump se jacta –

En Estados Unidos la pandemia ha dejado unas 109.000 muertes y 1,9 millones de casos declarados, convirtiéndolo de lejos en el país más afectado del mundo en números absolutos.

Sin embargo, Trump dice que la economía se ha estado recuperando.

«Hemos tenido la mejor economía en la historia del mundo. Y esa fortaleza nos permitió superar, en gran medida, esta terrible pandemia», dijo.

Trump, quien busca reelegirse en noviembre, reiteró el llamado a flexibilizar las medidas de confinamiento, tras la sorpresiva noticia de que en mayo se generaron 2,5 millones de empleos.

En señal de un lento retorno a la normalidad, Universal Orlando se convirtió en el primero de los gigantescos parques temáticos de Florida en reabrir, aunque con pruebas de temperatura en la entrada y mascarillas faciales obligatorias.

– Europa abre puertas –

El contraste con Europa, donde el coronavirus hizo estragos entre fines de febrero y principios de mayo especialmente, no puede ser más grande.

Este sábado reabrieron emblemáticos sitios como el Palacio de Versalles en las afueras de París o los grandes museos de Madrid como el Prado, el Reina Sofía y el Thyssen.

España (más de 27.000 muertos) seguirá el lunes con su cauteloso desconfinamiento por fases con el pase de Madrid y Barcelona a la segunda y penúltima etapa que autoriza la apertura de playas para el baño recreativo o del interior de restaurantes.

De su lado, Francia (más de 29.000 muertos) declaró el viernes que la epidemia estaba «controlada», ya que el virus circula ahora a «baja velocidad».

Y Reino Unido superó las 40.000 muertes, aunque también aplica un levantamiento progresivo de las restricciones.

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